Análisis de la deuda pública, el déficit fiscal y la sostenibilidad del gasto del Estado israelí ante el aumento del gasto militar y social 2020–2024.
| Año | Déficit/Superávit (% PIB) | Deuda Pública (% PIB) | Gasto público (% PIB) | Gasto militar (% PIB) |
|---|---|---|---|---|
| 2020 | -11.7% | 72% | 43% | 5.2% |
| 2021 | -4.3% | 67% | 39% | 4.9% |
| 2022 | +0.6% | 60% | 37% | 4.8% |
| 2023 | -4.1% | 62% | 38% | 5.0% |
| 2024 | -8.3% | 67% | 44% | 5.7% |
Las finanzas públicas israelíes siguieron un ciclo claramente marcado. El año 2020 registró el mayor déficit del período (-11.7% del PIB) por la pandemia. Entre 2021 y 2022, el fuerte crecimiento económico permitió una consolidación fiscal notable, llegando a un superávit del 0.6% en 2022, el único del período.
El estallido del conflicto de Gaza en octubre de 2023 revertó de forma abrupta la consolidación fiscal. El gasto militar escaló al 5.7% del PIB en 2024, su mayor nivel desde la guerra de Yom Kipur (1973). El déficit se disparó al 8.3%, financiado parcialmente por reservas acumuladas y emisión de deuda en mercados internacionales.
El análisis del dataset revela un multiplicador fiscal del gasto militar estimado en 0.3–0.4, significativamente inferior al multiplicador del gasto civil (0.8–1.2). Esto implica que cada shekel gastado en defensa genera menos actividad económica doméstica que el mismo gasto en sanidad, educación o infraestructura.
Sin embargo, el gasto en sectores de defensa-tecnología ("deftech") exhibe efectos de desbordamiento (spillover) al sector tech civil, con creación de startups, patentes y exportaciones de software de ciberseguridad.